Cuando un sello o inversionista te ofrece dinero, la primera pregunta es: ¿estás vendiendo el master, la obra, o ambos? No es lo mismo.
El master (fonograma)
Es la grabación concreta. Quien lo posee controla cómo se explota esa grabación: streaming, sincronización, licencias. Suele pertenecer a quien la financió: el sello / productor fonográfico.
La obra (composición)
Es la canción en sí: melodía y letra. Pertenece a sus autores y compositores, y se administra vía editora (publishing) y SGC.
El caso típico
Firmas con un sello y le cedes el master. Si no cediste la obra, sigues siendo dueño de la composición y de su publishing. Mucha gente entrega ambas sin saberlo.
Antes de vender, pregúntate
- ●¿Cedo o licencio? (Licenciar = prestar por un tiempo; ceder = entregar.)
- ●¿Por cuánto tiempo y en qué territorio?
- ●¿Recupero el master o la obra algún día?
Vender tu catálogo puede ser un gran negocio, o el peor, según qué firmes y por cuánto tiempo.