La sincronización (o "sync") es licenciar tu música para que acompañe una imagen: cine, series, publicidad, videojuegos, redes. Es una de las fuentes más rentables y peor aprovechadas por los artistas independientes.
Qué se licencia
Para usar una canción en audiovisual se necesitan dos permisos:
- ●El de la obra (la composición): lo da el autor o su editora.
- ●El de la grabación (el master): lo da el dueño del fonograma (artista o sello).
Quien quiere usar la canción debe limpiar ("clear") ambos.
Cómo se paga
El sync suele pagarse con un fee fijo (una suma única por el uso) y, además, puede generar regalías de comunicación pública cuando ese contenido se emite. El monto depende del uso, el medio, el territorio y la duración.
Cómo conseguir syncs
- ●Tener tus derechos claros (saber quién es dueño de obra y master).
- ●Metadata impecable y stems disponibles.
- ●Trabajar con una editora o un agente de sync, o registrarte en plataformas de licenciamiento.
La oportunidad
Una sola colocación en una serie o marca puede pagar más que meses de streaming, y te abre puertas. Si nadie busca syncs para tu catálogo, estás dejando dinero sobre la mesa.